El Milk Thistle es una planta, un "cardo" y, la Sylimarina un principio activo encontrado en las semillas de la planta, la cual es utilizada como hepato-protector hace cientos de años.
Existen muchos anuncios comerciales (pero pocos estudios científicos) sobre el efecto hepato-protector de la Sylimarina, siendo ofrecido a venta en la forma de cápsulas de MILK THISTLE o Cardo de Leche, pero es necesario atentar sobre la calidad de ésos productos. Investigación realizada en Estados Unidos por la ONG de consumidores "ConsumerLab" www.consumerlab.com analizó 10 marcas diferentes de Milk Thistle a venta, constatando que solamente 1 de ellas posee realmente la cantidad del principio activo Sylimarina constante en la etiqueta. Todas las otras fueron reprobadas por falta de informaciones al consumidor o cantidad menor de la ofrecida.
Ante el hallazgo debemos tener mucho cuidado en la compra de productos naturales, pues es prácticamente imposible saber si en aquella cápsula o en aquel té existe realmente el producto vendido y, aún, en que concentración.
La Sylimarina natural, sea en cápsulas o directamente en forma de hierba es difícil de ser absorbida por el organismo, especialmente por personas de mayor edad. Es necesario reconocer que por ser natural no es totalmente exentada de probables efectos secundarios, especialmente si está tomando otros medicamentos. En general es bien tolerada, pero algún efecto laxante podrá ocasionar. Personas con hemacromatosis, mujeres embarazadas o amamantando, personas con histórico de cáncer deben evitar tomar Sylimarina. ¡NUNCA TOME CUALQUIER SUPLEMENTO NATURAL SIN CONSULTAR SU MÉDICO!
Lo ideal para quien tenga la recomendación de la Sylimarina es comprar la formula estandarizada, ya en la forma de medicamento, pues tendrá certeza que en cada comprimido se encuentra la cantidad especificada de principio activo. Existen diversas marcas comerciales que pueden ser encontradas en las farmacias. Por haber sido la primera, la marca más vendida es el LEGALON, marca registrada del Laboratorio Bick.
La dosis recomendada de Sylimarina queda entre 230 y 600 mg al día, divididos en dos o tres dosis. No ultrapase la dosis máxima.
Recuerde que la Sylimarina no es un tratamiento para curar la hepatitis. Ella simplemente es un hepato-protector y potente anti-oxidante que podrá auxiliar pacientes con hepatitis dentro y fuera del tratamiento.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo


