Que! alguien pensaba que se me había terminado el repertorio, ¿verdad?
Pues razón no le falta, porque estoy cerca de mi límite.
Como los médicos dicen no se que del vino y de la hepatitis, pues no me ha quedado mas que cambiar de hábitos.
Esta es una alternativa a las peras al vino, sin vino. Y como con vino no nos dejan cocinar (salvo cuatro enchufad@s que le dan al blanco) pues echamos miel para variar.
La receta es sencilla.
Unas perras crudas peladas y filiteadas.
Miel.
Canela en palo.
Se ponen al horno con la miel y la canela encima. Hay que coger la miel de la bandeja del horno con una cuchara y poner la miel por encima de las peras varias veces (3 o 4).
El postre se hace rápido (no controlé los minutos) yo vigilaba la dureza de la pera.
Es sencillo y rico.
Que lo disfrutéis!
Rubén.


